El caso de la empresa de viajes Canaan sigue generando un intenso debate público. En el centro de la polémica, dos de sus principales representantes, Lucrecia Cerutti y Agustina Cerminatto, enfrentan acusaciones de estafa reiterada, un delito grave que ha causado indignación entre los afectados por el incumplimiento de sus viajes. Sin embargo, en una entrevista reciente en el programa Acontecer de Televisora Regional Unimar, la abogada defensora de las imputadas, Florencia Giuzio, expuso una postura que desafía las acusaciones del Ministerio Público Fiscal, sosteniendo que no se trata de un fraude, sino de una crisis empresarial que afectó a la compañía.

La Defensa: Una Crisis Financiera, No una Estafa
Según Giuzio, la acusación de estafa reiterada contra Cerutti y Cerminatto no tiene fundamento, ya que, para que se configure dicho delito, es necesario que exista dolo, es decir, una intención deliberada de engañar y perjudicar a los afectados. “No estamos frente a una estafa, sino ante un incumplimiento contractual derivado de una crisis financiera”, afirmó la abogada, quien recalcó que la situación económica del país y la alta competitividad del sector fueron factores clave en el colapso de la empresa.
El caso toma aún más relevancia al conocer que Agustina Cerminatto, otra de las imputadas, no tenía un rol decisivo en la gestión de Canaan, a pesar de que su nombre figuraba como socia en algunos documentos legales. Esta aclaración busca poner en duda la participación activa de Cerminatto en las decisiones que llevaron al fracaso de la empresa.
La Decisión de la Detención: Un Paso Erróneo, Según la Defensa
La abogada también criticó la decisión de la Fiscalía de ordenar la detención de las acusadas. Según Giuzio, la medida resulta desproporcionada y carece de fundamentos sólidos. “No comprendemos la decisión de imponer una medida tan gravosa”, dijo, argumentando que tanto Cerutti como Cerminatto no tienen antecedentes penales, tienen arraigo en la comunidad y, antes de ser detenidas, estaban trabajando activamente para encontrar soluciones para los viajeros afectados.
Giuzio señaló que la detención solo ha dificultado aún más la resolución de los problemas de los clientes. “Estábamos explorando opciones para reprogramar los viajes o devolver el dinero a los afectados, pero con la detención de Lucrecia, ahora es más complicado encontrar una salida”.
El Impacto Económico y las Repercusiones Sociales
A medida que la investigación avanza, y con más de 20 denuncias acumuladas en contra de la empresa, el caso sigue generando gran presión social. La abogada defensora cuestionó la rapidez con la que se procedió a la detención, cuando aún no se había demostrado la existencia de un delito de estafa. A su juicio, las denuncias y la presión popular parecen haber influido en la decisión de la Fiscalía.
“El tiempo que las acusadas pasan detenidas hace más difícil la posibilidad de encontrar una solución a los afectados. Cada día que pasa sin una respuesta es un día más de incertidumbre para los clientes”, destacó Giuzio, quien teme que el proceso judicial solo prolongue aún más la crisis de Canaan y afecte la recuperación de los viajeros perjudicados.
Una Crisis que Podría Solucionarse Fuera de la Corte
Desde la perspectiva de la defensa, el incumplimiento de los contratos no fue un acto intencional, sino el resultado de un desajuste económico. La abogada sugirió que la situación podría haberse resuelto mediante un concurso preventivo o incluso una quiebra, en lugar de ser tratada como un delito de estafa.
“La situación de Canaan es la de una empresa que sufrió un desequilibrio financiero, como ocurre con muchas otras en el contexto económico actual. No todo incumplimiento de pago es una estafa”, explicó Giuzio, subrayando que las empresas en crisis, especialmente en el sector de los viajes, pueden verse obligadas a incumplir sus compromisos debido a factores externos como la volatilidad del mercado y la devaluación de las tarifas.
El Desafío de Brindar Respuestas a los Afectados
Una de las mayores preocupaciones de los afectados por la situación de Canaan es la falta de respuestas claras sobre la devolución de sus pagos o la reprogramación de los viajes. Giuzio comprendió la frustración de las personas que se sienten engañadas, pero insistió en que la intención de la empresa siempre fue cumplir con sus compromisos.
“Lucrecia Cerutti siempre quiso cumplir con los viajes, ya sea mediante reprogramaciones o devoluciones. Pero el proceso se ha visto paralizado por la detención y la falta de acceso a la información necesaria para gestionar los reembolsos o cambios”, afirmó Giuzio, reconociendo las dificultades actuales para brindar soluciones a los clientes.
Una Resolución Aún Lejana
El futuro del caso sigue siendo incierto. Mientras la Fiscalía sostiene que la cantidad de denuncias es suficiente para mantener la acusación de estafa reiterada, la defensa insiste en que estamos ante una crisis empresarial que debe ser tratada de otra manera. El tiempo será determinante para esclarecer los hechos y, sobre todo, para dar una respuesta a los miles de afectados que aún esperan que se resuelva la situación de sus viajes frustrados.
En tanto, tanto las acusadas como los clientes afectados siguen a la espera de una resolución que podría cambiar el rumbo del caso, pero, por ahora, la incertidumbre sigue reinando.